AL SILENCIO
Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tu nunca casarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.
Con este poema de Gonzalo Rojas, Al silencio, retomo desde hoy, mis crónicas mundanas. Mucho ha pasado, en el mundo y en mi vida, mientras dejé en silencio este blog. Pronto reiniciaré las temáticas de cine, poesía y música.
